CONSEJOS 

No abusemos del alcohol, en su justa medida es incluso saludable, pero siempre sin excedernos y nunca si hemos de conducir.

Como abrir una botella

A la hora de abrir una botella de vino, lo primero que debemos tener en cuenta, es tratar de moverla lo menos posible, para que en el caso de que haya sedimentos (posos) estos no se revuelvan y enturbien el vino.

La botella de vino siempre debe estar apoyada sobre la mesa. Olvídese de poner la botella entre las piernas o cogerla entre brazos, como si fuera un niño.

Nunca se taladra el corcho de lado a lado, para evitar que caigan trocitos de corcho en el vino.

La botella no se mueve, se mueve o gira el sacacorchos. Una buena opción es servir en una copa, que desecharemos, un poco de vino para limpiar la boca y el cuello, y sacar los pequeños restos que pudieran quedar en este tramo de la botella.

Es bueno dejar que el vino se airee un poco. En caso de vinos viejos es bueno dejarles airearse al menos una hora antes de tomarlo, lo haremos preferiblemente en una decantadora.

Consejos para casa

Los tintos deberán estar en la mesa con sus tapones previamente descorchados

Los  blancos y rosados en las cubiteras con agua y hielo.

El anfitrión debe conocer las preferencias vínicas de sus invitados.

El anfitrión debe probar antes el vino que va a servir para verificar su estado.

El anfitrión debe sorprender con alguna marca novedosa.


Consejos para el restaurante

Podemos tomar vino tinto con el pescado, no hay problema, si son azules y tampoco es un desatino en los pescados como rodaballo, bacalao y otros más delicados si van acompañados con una guarnición variada o con salsas contundentes siempre que sean tintos ligeros, de poco cuerpo y jóvenes hasta tres años de edad.

No pedir los vinos muy viejos aunque sean gangas, si el establecimiento no cuenta con una buen sistema para la conservación de los vinos.

Reclamar la botella en la mesa. Los vinos fríos deberán estar en la cubitera y ésta junto a la mesa.

Desconfíe del restaurante que sólo cuente con marcas muy conocidas.

Desconfié del restaurante que amontona las botellas en la sala.

No tenga ningún pudor durante el verano en pedir enfriar un tinto (generalmente se sirven a 23 grados de temperatura) en una cubitera con agua y hielo durante 9 minutos (es el tiempo que se necesita para bajar hasta los 18 grados de servicio).

Confíe en el restaurante que posea un armario vinoteca climatizada.

Desconfíe del restaurante que se empeña en ofrecerle una marca determinada sin tener en cuenta el menú pedido.

Desconfíe del "chupito" o la copa gratis de licor de frutas o del pacharán casero. Es preferible pagar una marca reconocida y devolver la bebida si no es de calidad.

Alerta al "vino de la casa" sin etiqueta. Si el vino de la casa lleva la etiqueta del restaurante, es imprescindible conocer la bodega proveedora.

Consejos para el buen aficionado

  • Tener una mínima curiosidad por los vinos menos conocidos
     

  • El vino no es sólo para comer, sino para disfrutar a todas horas.
     

  • El sentido del olfato es el más importante. La boca sólo percibe los sabores ácido, amargo, dulce y salado. Los sabores específicos de las cosas los procesa el olfato por vía retronasal (vía interior desde la boca al olfato), pero que sólo lo percibimos en el paladar.
     

  • No atropellar al lego con una tesis doctoral sobre el vino. Cuanto mayor sea la intención de impresionar al no iniciado, más difícil le será comprender esta cultura.
     

  • La acidez se contrarresta con el azúcar y con el alcohol. Un vino de apenas 12 grados pero con una acidez muy baja nos parecerá más alcohólico que un vino de 14 grados con una acidez más alta. Un vino dulce parece menos si se añade ácido tartárico (el de las uvas), ácido cítrico (el de las naranjas, limones y pomelo) o ácido málico (el de las manzanas).
     

  • Sed tolerantes. Es la virtud que mejor se ejecuta cuando más conocimiento del vino se tiene.
     

  • No intentéis adivinar la marca en una cata a ciegas si no queréis caer en el ridículo. Es mejor decir: este tinto me recuerda al vino X. Si no has acertado no pasa nada. Si tienes la suerte de acertar, la gloria.
     

  • El vino tinto con el tiempo se va clareando, el blanco oscureciendo y el rosado estropeando.
     

  • En los tintos. el borde violáceo en la copa es igual a juventud; el borde anaranjado equivale a madurez; y el borde ocre a declive. En los blancos, el borde amarillo pajizo significa juventud; el amarillo dorado, madurez; y el rojizo, declive.